sábado, 17 de noviembre de 2012



BENDITO PROGRESO

Cuenta la leyenda que hubo una vez en esta nuestra confederación de comunidades autónomas (antes incluso que ellas) una idea políticamente incorrecta. Una idea por la que muchos lloraron, se emocionaron, lucharon y murieron. Una idea falsa y perniciosa, antaño conocida como España.  Idea en la que ejemplo de españolismo eran los vascos. Disparate que no negaba que los catalanes fueran españoles.

El mito, cuenta que hubo un pasado en el que el sabor salado del sudor y de la sangre derramados eran para muchos más dulces que la miel.

Afortunadamente hoy despreciamos a nuestros antepasados. Hemos avanzado, digámoslo con orgullo, somos mejores, les hemos superado y poco a poco con el tiempo vamos olvidando su barbarie.

Vamos olvidando el espíritu fiero e indomable de la lucha a la desesperada y del honor hasta en la derrota.

Vamos olvidando el brillo de las cadenas rotas en la carga de los tres reyes.

Vamos olvidando los nombres de aquellos que como el horrible cojo, manco y tuerto Blas de Lezo, dieron su vida al servicio de su (palabra que debemos evitar para ser gentes ortodoxas y políticamente correctas) patria.

Vamos olvidado el tronar de los cañones en Bailén,  la caída del sol alargando la delgada sombra de nuestras enhiestas picas en Pavía, Ceriñola, Mühlberg, Gembloux, Ostende, Breda, Nördlingen… Y tantos otros nombres de los que debemos avergonzarnos.

Insisto, somos mejores, menos egoístas, más sacrificados. Hemos superado un pasado por el que otros nos envidian y que hoy, nos parece vomitivo.
No nos dejamos la espalda buscando patatas en una tierra baldía. Vivimos, lamentándonos al tener que mover el culo del sofá para buscar el mando y mirando hacia otro lado cuando alguien nos recuerda que hubo y que aún hay gente que lucha y muere por los suyos a sabiendas de lo que hace.

Pero esa locura ya ha pasado. ¡Quememos nuestros viejos estandartes y vayamos al cine a ver alguna película americana de acción! ¡Encerremos toda nuestra historia en un baúl y tirémosla al mar atada a un bloque de hormigón! seguro que así nos va mejor…

La historia nos devolverá nuestro trato con la misma moneda con la que le pagamos. Y seguro que entonces comprobaremos que somos mejores que ellos.

Bendito progreso…
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 Por Alberto Ciruelos Enjuto

2 comentarios:

  1. Francamente bueno, Ciruelos

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  2. Después de tu artículo no tengo nada más que añadir... sencillamente te digo que es un escrito envidiable y una reflexión de lo más profunda. Recordando nuestras raíces, nuestra dignidad y honor pasados, es cuando me siento orgullosa de nuestra patria.
    Dafne

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